En UTILIDADES, parto del comunicado de Luisito Comunica sobre el pago de utilidades en sus restaurantes para hacerme una pregunta más grande: ¿En qué momento confundimos tener una cámara con saber comunicar?
No quiero quedarme en el chisme ni en la polémica fiscal. Lo que me hizo ruido va hacia otro lugar: El respeto por la comunicación como oficio, como técnica y como responsabilidad.
Porque hablar no es comunicar. Grabar no es comunicar. Tener seguidores no significa entender el peso de un mensaje. Y una crisis no se resuelve con tono de “Storytime”.
Una reflexión sobre influencers, comunicación, reputación, trabajadores y esta época rara donde todos tenemos voz, pero no todos entendemos el tamaño de lo que decimos.
El Outsider
Mi mente, mis observaciones.




